Las titulaciones, en general, sirven para una cosa: reducir el tiempo de adaptación al medio o al oficio del que se trate y conseguir su pleno conocimiento con una cantidad razonable de práctica.
Osea, sin haber estudiado nada, puede que una persona pueda pilotar bien su barco, pero le llevará años el poder hacerlo con seguridad y habrá cosas que no aprenderá nunca.
