Esperando que nadie se sienta molesto por lo que sigue (no es mi intención desautorizar intervención alguna), comento lo que a mí se me ha contado al respecto:
Las cañas confeccionadas a base de láminas de madera pegadas entre sí no lo eran (ni lo son) por la búsqueda de bonitos efectos estéticos, sino por el logro de una mayor resistencia, en comparación con las fabricadas de una sola pieza, debido a la mayor flexibilidad lograda.
Todas las láminas empleadas en la fabricacion suelen ser de la misma madera pero pegadas a contra-veta. Esto es lo que aporta la variedad en el color (franjas longitudinales de diferente tonalidad) una vez finalizado el proceso. La cola empleada es sometida, para su secado total, a elevadísimas temperaturas con las que se consigue una tremenda consistencia en el conjunto.
Cuando en la caña de mi P26 comenzaron a aparecer las primeras deslaminaciones (después de un montón de años de trabajo y, seguramente, de un inadecuado mantenimiento por parte de anteriores propietarios), me planteé hacer una réplica como aquí se ha dicho (laminación) pero expertos en el tema me lo desaconsejaron argumentando que, fabricada por mí (sin prensas adecuadas, sin colas adecuadas, sin temperaturas adecuadas, sin...), nunca iba a tener la misma resistencia que la original y que era mucho mas recomendable (en bricolaje casero) hacerla de una pieza. Así lo hice (de Iroko) y....encantado.
Un saludo.
Jon
