Para intentar abundar un poco más lo que ha expuesto Atnem (que se me ha adelantado pero como ya lo estaba escribiendo pues... también lo suelto ;-).
Un barco hay que entenderlo como todo "un conjunto".
A cierto tipo de diseños de cascos les corresponde cierto tipo de quillas. Que condicionan las prestaciones y el tipo de navegación.
Las quillas (orzas) tiene una doble función : par adrizante y plano antideriva.
El par adrizante lo consiguen los quilla corridas poniendo mucho más peso que los que llevan una orza con bulbo que lo que buscan es alargar el brazo de palanca.
El plano antideriva es mayor en los quillas corridas al ofrecer mayor superficie y por tanto mayor resistencia, pero también penaliza la velocidad porque también ofrecen una mayor superficie mojada (rozamiento) y tiene mayor peso. Todo lo contrario que los barcos con orzas largas y estrechas que al permitirles una mayor velocidad también consiguen mayores rendimientos antideriva.
Ese mayor peso en la quilla permite a los quillas corridas dar esa sensación de estabilidad y equilibrio de rumbo. Sin embargo esa misma ventaja se traduce en inconveniente al tener una gran inercia y les cuesta más cambiar de rumbo, son más "perezosos".
También son menos maniobrables porque su pala está mucho menos separada del centro de deriva, sobre todo se nota a baja velocidad que es lo que comentais de las maniobras en puerto.
La estabilidad de rumbo, los barcos de quilla estrecha la consiguen mayormente por sus diseños de casco (hidrodinámica).
Y si, evidentemente, los diseños de quilla corrida son mucho más robustos al estar ésta integrada a la estructura del propio casco y no como los de orza larga que son apéndices, más expuestos a posibles percances.
Lo de siempre, escoge bien tu plán de navegación y luego en función de ésta, escoge el tipo de barco que mejor se ajuste a ella (y a tu presupuesto ;-).
