No es discusión. Estamos charlando amigablemente, apoyados en la barra y tomando un café. Pero bueno, yo ya he dado mi opinión y no voy a seguir porque creo que no voy a convencer a nadie. Cada uno tiene su punto de vista, lo expone y punto.
Me voy fuera a echar un cigarro.
Ah! y no me llames capitán, que no lo soy. Si acaso, patrón.
