
09-11-2011, 22:21
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Capitán pirata
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Registrado: 24-03-2011
Localización: este veranito Ibiza
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Re: Mañana salto con un 7m desde Es Trenc (sur de Mallorca) a Alghero (Cerdeña)
Matrix, Noviembre de 2011
Tabernero, unas o lo que gusten el resto de marinos apostados en esta barra!!!! 
Parece mentira, pero llevo ya dos semanas haciendo vida en tierra, de trajines arriba y abajo entre Málaga y Granada y sin apenas navegar.
Lo mejor de estos días fue el encuentro con el cofrade Faraman en su Monique, navegando (más bien flotando) frente a Torre del Mar y la posterior charla en su bañera con sus vecinos de pantalán y las almirantas. 
La "re-educación" está siendo bastante dura. No hay olas que mezan mi cama y tardo horrores en dormirme. Me despierto medio atontado por la bofetada (más bien hostión) de realidad que me llevo cada mañana al despertar y no poder zambullirme en el agua del mar.
Miro las webs de meteo instintivamente, casi como un reflejo. Voy caminando por la calle medio desorientado. Me parece estar en Matrix. La gente "normal" va a otra velocidad y tiene otras preocupaciones. Y yo solo quiero ir a dos o tres nudicos y pegarme media hora trimando las velas para experimentar la enorme satisfacción de ganar 0,2 nudos en la corredera. Daría lo que fuera por desenchufarme de Matrix y volver a mitad de mayo para volver a soltar amarras en Caleta de Velez con El Iluso cargado como si fuera a cruzar el Atlántico y con la energía del que se sabe al inicio de una larga aventura en pos de cumplir un sueño. ¡Será más bien que el que estoy en Matrix todavía soy yo? 
Ahora, de vuelta en tierra, voy notando como paulatinamente dejo de estar a son de mar. No solo echo de menos navegar, sino todo lo relacionado con la vida en el mar. Echo en falta "no necesitar" y vivir con lo puesto. La emoción de la arribada. Despertarme y decidir dónde navegaré ese día bajo el continuo nomadismo al que nos somete los caprichos de la meteo. Y joder, nunca pensé que diría esto, pero incluso añoro los pequeños problemas del día a día.
Y sí, abres el grifo y sale agua caliente! ¡ES LA POLLA! Pero ni de lejos compensa todo lo demás.
El domingo bajé el palo con la ayuda de mi amigo Champion después de una última navegada. El lunes por la tarde varamos El Iluso en Caleta de Vélez y el distribuidor se lo llevó en mi remolque a su nave de Córdoba para arreglar un par de detalles y pasar el invierno calentito. Serán sus últimas millas hasta el próximo verano. Pero son ya millas de tierra descafeinadas.
Es difícil de explicar la sensación que se experimenta al separarse de un barco en el que uno ha vivido y ha sido feliz. Soy consciente que no se trata de una persona, pero coño, lo voy a echar de menos como si lo fuera. Estoy seguro que los cofrades de la taberna me entienden perfectamente.
Tabernero! venga otra ronda de que tengo la voz medio quebrada!
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