Brullos:
Creo que has dado en el clavo en una cosa y es en el consumo (en la medida de lo posible) de producto nacional ó de producto que, por realizarse aquí alguna fase de su producción importante, redunda directamente en la creación de riqueza local.
Llenamos nuestras casas y nuestros estómagos de productos importados, con el temor de la crisis y el reclamo de su precio, sin darnos cuenta de que cavamos nuestra propia tumba.
Un detalle aún más triste es que muchos de ellos, presentan la apariencia de un beneficio directo en el momento de su adquisición, sin darnos cuenta de que por su baja calidad ó altísima obsolescencia, nos obligan a una enorme rotación, llegando a consumir tres de estos productos en el periodo de tiempo que, nacionales, hubieramos necesitado uno ó dos, con lo que el supuesto beneficio ó ha quedado totalmente diluido ó incluso hemos entrado en pérdida.
No tenemos remilgos a la hora de importar muchas cosas, sin embargo, sacamos la cajita del papel de fumar cuando de lo que se trata es de "importar" el aprecio, arraigo, defensa, "patriotismo" de lo nacional que ostentan muchos paises alrededor nuestro, y en mejor posición.....en esos casos, no, porque la discusión se centra en si eso es una postura anacrónica, fascista, discriminatoria, etc....
Podemos llamarle pinchazo de la burbuja, quiebra financiera, especulación mundial de los mercados, etc...Pero la realidad es que es el resultado de empezar por cubrir nuestras necesiades con artículos producidos en paises que permiten la "semiesclavitud", a continuación nuestras empresas se marchan allí para poder seguir compitiendo, con lo que nuestra mano de obra "masiva" se va al paro, aquí perdemos nuestros empleos y automáticamente se nos corta el crédito....y se pretende reactivar el consumo ?, como ?
Queremos mantener aquí las ventajas sociales conseguidas, pero "financiamos" el mantenimiento de la jornada laboral de 12 horas allí, no hay más secretos si no adquirimos lo que producimos........sencillamente cerramos, tengamos claro que mientras no actuemos con ética, y no exijamos a nuestros proveedores exteriores lo mismo que a los interiores, y con inteligencia (defensa de lo nuestro), no existirá forma humana ni sector empresarial donde colocar no ya a 5 millones de personas sino tan solo a los 3 millones de puestos de trabajo que se han perdido.
