Rociones hay a veces, pero lo más cómico que me pasó fue llendo de Villagarcia a Sanxenxo. De repente empezó a haber niebla, no tan espesa como para no ver las bateas pero si lo suficiente como para ser algo molesta. Decidimos continuar , pero al poco rato le decia a mi almimary que la niebla se estaba cerrando. Ella, me miraba raro pero decia que le parecia que no. Al cabo de un rato le volví a decir que la niebla se estaba cerrando y ella me dijo "Anda hombre, anda , dame las gafas que te las limpio, no me extraña que no veas nada"

