Ante la no idoneidad de sistemas polivalentes, hace años que opte por conseguir llegar a un habito, en que sistemáticamente hago de "oficio", y a base de perseverar, me he acostumbrado.
Tengo designado un sitio a la entrada de la cabina, bolsillo interior de la capota antirociones, allí las dejo las de sol...siempre cuando bajo, y cojo las normales. A la salida, pues a la inversa.
Si no voy en mi barco, después de muchas navegaciones en que he probado de todo, he optado, por llevar un colgante al cuello, poco mas que una gargantilla, en donde cuelgo las gafas, metiéndomelas, eso si, por dentro de la ropa.
De lo que soy incapaz, es de soportar el sol, aun llevando gafas adecuadas, sino llevo una gorra con visera, esto en verano esta bien, pero en invierno, la verdad es que lo pasaba mal, hasta que encontré una gorras de forro polar y orejeras.
