El socorrido cubito es un método mucho más seguro que los funambulismos por proa, popa o bandas, pero ¡Atención!, que tampoco es una maniobra exenta de riesgos:
A la hora de enjuagar el cubo, dependiendo de la velocidad del barco ( y no hace falta demasiada), éste hace una resistencia al llenarse repentinamente, que puede llegar a arrojar por la borda al incauto (pues, el instinto es aferrar, no soltar).
Estoy seguro de que más de uno de vosotros ha estado ya a punto de comprobarlo.
De modo que además de cadáveres con la bragueta bajada, como comentaba J.R., alguno habrá aparecido agarrado al asa de un cubo

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Invito a unas rondas

para luego practicar y sofisticar procedimientos.