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- En un velero moderno con quilla profunda, su utilidad es minima, cuando le coges el tranquillo lo pudes maniobrar muy bien y normlamente sin problemas, sin embargo ..... hay momentos que por determinadas circunstancias hay problemas en la maniobra, viento lateral fuerte, navegación en solitario, nomalmente se juntan varias circunstancias, y en ese momento la helice de proa vale su peso en oro.
- Pasa algo así como el radar, su utilidad es relativa en condiciones normales, pero en determinadas circunstancias es fundamental.
- Recientemente tuve que llevar solo un Bavaria 46 a Palma, amarre en un sitio desconocido, la plaza muy amplia, demasiado para las circunstacias, pues había un viento lateral de F4-F5, que cruzaba el barco dentro del amarre, en ese momento la helice de proa fue una ayuda fundamental.
