Re: La ceñida, un rumbo excepcional
Unos posts atrás, el cofrade bureba comentaba algo que seguro a todos nos ha preocupado en un momento u otro y que vale la pena comentar:
Diferente comportamiento en los dos bordos.
Antes de nada, creo que es muy importante que antes de empezar a hacer elucubraciones, estemos totalmente seguros de ello, analizando el comportamiento y viendo que efectivamente hay una diferencia siempre entre ambos bordos. Aun así, como podremos ver, no siempre existe tal diferencia.
Factores que pueden influir:
Suciedad en el casco: eso es algo con lo que normalmente no se piensa. Nuestros barcos se pasan días y días, normalmente amarrados en la misma posición. Ocurre a menudo que se ensucia con más facilidad un costado que el otro. Cuando vamos amurados de tal forma que el lado “sucio” está todo metido en el agua y el “limpio” fuera, el barco andará peor que al revés.
Asimetría en la obra viva: eso es bastante difícil que ocurra (¡por suerte!), pero no debe descartarse. No me refiero a lo que sería rarísimo de una asimetría en el casco, pero sí que ya es más probable (lo he visto con relativa frecuencia) una falta de exacta verticalidad en los apéndices y diferencias en ambos costados de ellos, como un mal perfilado de los mismos.
Factor mar: normalmente las olas no llevan la exacta dirección del viento. Eso hace que en un bordo incidan p.ej. casi al través y en el otro totalmente de morro, con lo cual el pobre barco no lo tiene igual de fácil en un costado que en el otro. También es muy de tener en cuenta eso en los lugares donde haya corrientes importantes. Ese factor es el que requiere un estudio más analítico entre varios días y distintas condiciones de mar, a fin de asegurar que siempre el comportamiento es el mismo.
Velas enrolladas: ocurre que las velas enrolladas (y más si ese enrollado se hace bajo tensión) van tomando una forma “viciosa”, de tal forma que dejan de ser “simétricas” en cuanto a su comportamiento. Eso es de vital importancia en los génovas enrollados.
Mala calibración de la veleta y/o electrónica: ese es un punto más que importante y que me atrevo a acusar como el principal causante de ese “efecto”. Este punto ya se ha comentado otras veces, pero si tenemos el indicador de ángulo de viento (veleta/electrónica) desviado unos pocos grados hacia un costado u otro, las lecturas son radicalmente distintas.
Pongamos por ejemplo una veleta desviada solamente 4º a estribor (cosa muuuuuy fácil): cuando vayamos amurados a estribor, iremos 4º más caídos de lo normal y cuando vamos amurados a babor, al revés si nos guiamos por ella. La diferencia entre ambos rumbos es de 8º (4 + 4) y 8º son muchos cuando estamos p.ej. punteando al máximo. Eso nos hace sacar conclusiones erróneas: cuidadín!
Calibrado del palo: dejo para el final el que debería ser la única razón del distinto comportamiento en ambas amuras. El tema del ajuste del palo ya es un capítulo aparte. Indicar que ante esa duda, lo mínimo que debemos hacer es ver su verticalidad (lo de medir con una driza la distancia a ambos costados) y su aspecto en navegación (mirar hacia arriba por la relinga de la mayor cuando se está navegando con viento y de ceñida a fin de ver que no hayan raros pandeos o curvas).
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Buena proa!
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