Hace algunos años, bastantes, me decidí a comprar, un Rodman Arosa, velero de configuración nórdica, 9 m. precioso, cómodo, marinero, pero muy lento.
Como de aquella, no era muy avezado en temas náuticos, ahora tampoco, me lleve a un conocido mio y aguerrido navegante, para que me diera su opinión.
Y lo que mas le impacto, fue el olor, me dijo, que eso no se lo podría quitar. Cierto que olía, pero a mi no me resultaba desagradable, sera cuestión de pituitarias.
Mi mujer me pone a parir, bueno casi por todo, pero cuando llego de pescar, aunque le pego un buen baldeo, y limpieza a los interiores, me dice que ¡¡ Este barco echa peste!!,
¿
Fisna y delicá, que es ella? o ¿incorregible marrandongo soy yo?
Lo dicho, según, como,y a quien, los olores nos afectan de una manera u otra.
