[FONT='Tahoma','sans-serif']Pocos días atrás partió en última singladura Kurt Schmidt; gran navegante, excelente músico, creativo, innovador… pero sobre todo un gran amigo y amante del mar. Navegó sin prisas, tal y como nos relató en su libro y durante más de veinte años atravesó, solo o en compañía, todos los mares del mundo. Coincidimos en los lugares más dispares, ofreciendo siempre a bordo de su Nicole, un Belliure 42, buen vino, amistad y exquisita comida, todo ello amenizado por sus canciones al son de su inseparable guitarra.[/font]
[FONT='Tahoma','sans-serif']Ya enfermo nos encontramos el verano pasado fondeados en San Antonio de Ibiza, solo, en su velero, donde compartimos nuestra última copa de cava y escuché su última melodía.[/font]
[FONT='Tahoma','sans-serif']Unas semanas atrás, junto con otros amigos navegantes, lo visitamos en su casa de Altea, ya muy debilitado, dándonos a entender que se preparaba para levar anclas y poner rumbo hacia los Mares de la Eternidad.[/font]
[FONT='Tahoma','sans-serif']Hoy el Gran Albatros de Cabo de Hornos se encuentra triste porque ha perdido una de sus más preciadas plumas que dan toda la esbeltez a sus largas alas.[/font]