
Coño Luis vaya susto... de corbata se te debieron de poner.
A Nieves le pasó algo parecido con el Rafni, hasta que me di cuenta que uno de los invitados estaba apoyado en la rueda de babor y no la dejaba maniobrar. El cabreo que se cogió cuando le explique la jugada fue de órdago a la grande. Desde ese día todos los invitados han de ponerse el zona de la mesa de la bañera y el que se sienta cerca de alguna de las ruedas le cae un buen rapapolvos.
Un abrazo Luis