Re: Vilanova - Castellón: mi primera travesía nocturna
SEGUNDA PARTE.- UNA NOCHE MOVIDA:
Apagamos las luces de la cabina y me quedo solo, en la bañera, en plena oscuridad, observando el millón de estrellas que veo en el firmamento. Que bonito. Que paz. Que feliz me siento.
El barquito cada vez avanza a más velocidad. Ya navegamos a más de 4Kn. El tiempo pasa sin darme cuenta. Las 23:00, las 24:00... recibo una llamada de Carlos, el nuevo propietario que ya está en Castellón. Le comento lo bien que va todo, que vamos mas rápido de lo que pensaba, ya estamos a la altura de Tarragona. Le digo lo feliz que me siento. Quedamos que me llamará por la mañana.
Ya son casi la 01:00, pero estoy tan a gusto que decido no despertar a Iván. Me gusta tanto navegar de noche que pienso que haría yo todas las guardias, pero Iván sale de la cabina el solito antes de hora.
Pues nada sobre las 01:15 decido intentar dormir un rato. Tengo el sueño muy ligero y cualquier ruido me molesta, la driza de la mayor, que tiene una parte metálica no para de golpear contra el palo, por lo que me cuesta mucho dormirme.
Me voy despertando y durmiendo hasta que el balanceo del barco y el ruido ya no me deja dormir. Los golpes de la driza contra el palo, al soplar la racha se convierten en una vibración, que hace un ruido muy molesto. Me levanto, me visto, salgo afuera, y veo que la cosa esta animada. Por lo visto el piloto hacia rato que ya no funcionaba. Con las luces de navegación, la VHF y el piloto, habíamos agotado la batería en algo más de 4h.
El viento había subido, avanzábamos a más de 5,5Kn. La escota de la mayor bastante abierta, y decidimos enrollar un poco el genova para reducir trapo, la escora disminuye un poco, y arrancamos motor para tener corriente. Parece que la cosa esta estable, como ya no puedo dormir, le digo a Iván que ya me quedo yo de guardia. Iván que me comenta lo que ha disfrutado a la caña, y lo bien que se porta el barco, se va a descansar un rato.
Me quedo otra vez de guardia, ahora la cosa ya no es como antes. No estoy feliz, estoy tenso. El viento cada vez aumenta su fuerza y las olas cada vez son más grandes, y zarandean el barco, lo levantan de tal manera, que el fueraborda, que esta en el pozo sale del agua y se revoluciona. Ya se ve el primer faro del delta. El viento me mueve la capucha y me tapa la cara, finalmente me quito la capucha para ver el faro. De repente una hola me entra por la espalda, y al no llevar la capucha me deja chorreando. Iván me oye gritar...
Cada vez me cuesta mas mantener el rumbo. Con toda la mayor arriba y medio genova cuesta dirigir el barco. Cada vez que carga la racha el barco se aproa y se va de orzada. La fuerza que tengo que hacer con la caña es tanta que oigo crujir la madera de la caña que parece doblarse. Pienso en que o la caña o el timón de van a romper. Las olas no paran de mojar. Estoy a la caña y no llego a cerrar el tambucho. Creo que la cosa se está poniendo fea...
En plena oscuridad no se ven las olas, pero se aprecia la espuma de las crestas de las olas que se acercan, que hacen desaparecer el faro. Por un momento me imagino a Moitessier o a Julio Villar, y me siento como uno de ellos... pienso que hago yo aquí! Donde me he metido! LA velocidad del GPS ya no baja de 6Kn. Vamos cruzando el golfo de Sant Jordi a toda pastilla! La situación me empieza a parecer peligrosa. No tengo miedo pero decido llamar a Iván.
Iván aparece y me dice que tenemos que hacer algo. Que hay que intentar tomar un rizo. Sin piloto automático, con tanto viento y las olas zarandeando el barco, me parece una maniobra demasiado arriesgada, no me veo capaz. Pienso que es mejor enrollar mas genova para reducir trapo. Intentamos enrollar mas genova, pero algo sale mal. Al aflojar la escota de barlovento, el genova empieza a flamear violentamente y la escota de sotavento sale disparada.
No hay manera de enrollar el génova que empieza a golpear violentamente contra los obenques. Yo sigo a la caña y le digo a Iván que me deje intentarlo a mí. Se pone Iván a la caña, para intentar que se enrolle bien lo vuelvo a sacar todo e intento enrollarlo otra vez. Con tanto viento es imposible, no hay manera. El génova no para de golpear en los obenques y por el ruido parece que se esta rompiendo. Me duele ver que se rompe el genova. Hay que hacer algo, cojo la maneta del winche e intento enrollarlo con la maneta. Iván me avisa que no haga mucha fuerza, que si fuerzo algo se puede romper el estay. Finalmente consigo enrollar el génova, pero ya está hecho trizas.
Con la mayor abierta a tope y sin genova, y con Iván a la caña, parece que la situación ya esta controlada. Una ola ha mojado el HTC, por lo que vamos sin GPS. La sonda tampoco va fina ahora marca ahora no marca. No tenemos mas remedio que guiarnos por la luz de los faros que señalan el Delta del Ebro. Al no tener sonda, nos alejamos todavía mas de la costa.
Son cerca de las 5 de la mañana, estoy empapado, y un malestar invade mi cuerpo. No es mareo, creo que son los nervios, tengo que tumbarme un rato. Por un momento me ha parecido que todo era una pesadilla. Me voy a dormir un rato.
Me tumbo pero me cuesta dormir, intento mirar el móvil para verificar el rumbo, y le digo a Iván que no se acerque demasiado a la costa. Tendríamos que seguir con el rumbo inicial, 228, pero sin GPS y el compás de mamparo que no tiene luz... menos mal que Iván es como McGuiver y cuelga una lucecita en la cornamusa de la escota de la mayor que le alumbra el compás. Finalmente consigo dormir un rato.
Editado por lidiana en 27-11-2011 a las 22:18.
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