Es un bonito juego de palabras pero yo no lo veo así.
El problema está en conceptuar una casa como negocio.
Si tienes casa, tienes casa.
Qué te gustaría cambiar? Entonces si puedes vender la que tienes, cambias. Si no puedes, "dos piedras" y no cambias. Sigues teniendo casa.
Lo malo es cuando se conceptua el tema domicilio como si fuera un negocio y compras casa en base a un crédito pensando que si no lo puedes devolver... la vendes y no pasa nada. Si llega ese momento y no puedes vender, entonces si tienes un problema.
Si no entras en esa dinámica lo que tienes es sólo una desilusión.
