Para empezar, tomemos unas cervecitas como buenos cofrades

y luego como amiguetes, y,
sin que nos escuche nadie, te voy a decir, que la navegación de recreo al igual que cualquier otro hobby es un lujo. Y los caprichos, lo siento mucho, hay que pagarlos.

Caso contrario... más impuestos!.
Entiendo que la sanidad y la educación sí que no son un lujo, y deben estar cubierta para todos por el estado.
Feliz
