Yo leí el libro y asistí a un seminario de 3 días (dos de seminario y uno de cachondeo -despedida

)
Puedo decir que aprendí muchísimo.
No es un tema fácil, no se trata de bricolajear un rato y ya está, hay que sentarse a leer, a estudiar, a comprender química, buscar la razón y los por qué de los problemas, y todo esto te lo explica muy bien el libro.
Lo que pasa es que para entender bien el tema tienes que empaparte de formuleo químico y también de principios físicos, quizás a muchos nos cueste , pero es la diferencia entre un trabajo bien hecho y una chapuza.
Aprendí a que la mayoría de los trabajos en las marina seca se hacen erróneamente , es verdad que no lo hacen con mala intención, solo lo hacen mal porque piensan que está correcto.
Aprendí a aceptar que el 90 % de los barcos tienen hidrólisis, algunos de una forma incipiente o casi indetectable y otros la tienen en forma alarmante.
Aprendí a tomarme las cosas con calma y ver que todo tiene una solución accesible.
Aprendí que un barco desde el momento de su botadura ya comienza a deteriorarse por el simple hecho de que nada es eterno, y depende del trato que le demos se mantendrá en mejores o peores condiciones.
Yo creo que el libro debe ser tratado como el primer paso en el cambio de la comprensión de los problemas de la fibra y las resinas.
Creo que se debería valorar el "que" y no el "como" de su contenido.
Creo que Agustín puso el dedo en la llaga en un tema que lleva muchos años estandarizado y cuesta horrores desprendernos de parte lo aprendido.
Está en cada uno de nosotros como queramos interpretarlo o hasta dónde queremos llegar.
A mi me sirvió, y mucho!
