Sí y no...
... la vela ligera es muy divertida, y además yo creo que es la mejor escuela para comprender muchos conceptos de la navegación a vela, dado que la relación entre el "input" (lo que haces tú) y el "output" (lo que responde el barco a tu acción) es clara, directa e inmediata. Y, como has dicho, es mucho más barata que el crucero.
Pero también es más incómoda, más cansada y físicamente más exigente. Yo tenía un catamarán en un club de playa (la Base Náutica de la Mar Bella, en Barcelona) y me lo pasaba bomba, pero un día de verano, después de llegar agotado de navegar y tener que arrastrar el catamarán (con unos litros de agua extra en sus cascos) por una playa empinada, teniendo que apartar a los que tomaban el sol, y con un sol de justicia, empecé a pensar: "me gustaría tener un barco en el que salir al mar y volver a guardarlo no fuera un suplicio. Qué gusto eso de saltar del pantalán al barco, arrancar el motor, salir de puerto e izar velas con calma". Y lo siguiente que recuerdo fue estar haciendo números con mi sueldo y mirando precios de amarres y de pequeños cruceros asequibles...
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