Existe la teoría de la masificación:
Cuando algo lo hacen pocos, es magnífico, culto, valiente, innovador...
Cuando lo hacen muchos, se convierte, como poco, en anti-cívico.
A finales del siglo 19 principios del 20, osados aventureros (aristócratas, of course) mal equipados y que no tenían ni idea (nadie había hecho cosas parecidas), inventaron el alpinismo.
Hoy se les consideraría gente incívica y mal preparada que solo ocasionan caros rescates y deterioran el entorno natural...
La élite en este tema, es hoy de "formación reglada" y "experiencia demostrada" (¿como la adquieren sin pasar por el primer estado?).
- Anteayer, cuando preguntaron a Edmond Hillary porqué subía a las montañas, su respuesta era "porque están ahí", y despertaba la admiración universal.
- Ayer, los que quieren probar cosas que nadie ha hecho todavía, como Andrew, ya eran unos inconscientes (pero...¡es que quedan tan pocas cosas nuevas por probar!).
- Hoy, ya son los jackass. (a los cuales reivindico: unos y otros no dejan de seguir el antiguo reto de parbulario: ¿a que no te atreves?)
Stendall sufrió el síndrome que recibe su nombre al contemplar la Catedral de Florencia.
Hoy, colas de mas de 5 horas hace que, al final, las lágrimas tengan otro sentido.
Las autoridades se plantean ahora poner "números clausus" a la ciudad.
Porque ya no son 4 gatos, élite de la cultura. El éxito de la educación y del interés por los bienes culturales, han convertido a los interesados, en masas molestas.
No leais aventuras ni viajes, no querais emular a Moitessier (¿estás loco?), ni construiros vuestro barco (eso es para profesionales, caballero), pensad que todo lo factible está hecho, y que si encontrais algún reto aún no realizado, mejor será que renuncieis a el. Para el mundo actual no seríais mas que unos inconscientes.
Claro que Andrew no merece el calificativo de "heroe", pero, creo, si merece toda nuestra admiración por haber encontrado un reto, un sueño, una ilusión, y haber intentado cumplirla.
Creo
