Para un proyecto determinado, puede funcionar.
Por ejemplo: comprar un velero pequeño entre 4 para costear hata el Adriático o mas allá... vendiéndolo (si se puede, luego.
Si es para algo mas permanente.... es peligroso. No porque puedas perder el dinero, sino porque podrías perder al amigo...
Leí en algún sitio: si un pariente o amigo te pide dinero para un negocio, no se lo dejes: o se lo regalas (si puedes) o inviertes como socio capitalista en el mismo. Así, si no puede devolverlo, no te acabará odiando el a tí... y tu tendrás una escusa determinante para no volver a prestarle...
En el caso del barco, yo llegaría a un acuerdo: se lo queda el menos "manitas", e invita al otro a que, en compensación, se haga cargo del mantenimiento y gestión mientras lo sigais usando en conjunto...
Ojo si repartís los días de uso, pues cuando, por ejemplo, dos turnos seguidos no puedas usarlo porque el otro haya llegado con avería... se puede armar gorda.
