Retovator:
Estoy flipando. He comenzado a leer, pero confieso que no he podido con todo. Te cuento mi experiencia, que veo que interesa. Te remito a un hilo del cofrade
Sargazos y otros hilos de "
navegacion compartida" "compartir gastos" "
compartir propiedad" que son muy sustanciosos.
Mi opinión es que la sociedad de compartir sea al menos de 5.
Las ALMIRANTAS, ni en pintura como "coadyuvantes". O son sociedad, o no tienen voz ni voto ni acuden a las reuniones. Es decir, igualdad REAL. En este caso yo no entraría nunca en una sociedad de 5 en la que dos miembros son matrimonio. No se por qué, pero nones.
Me empollé todos los hilos, y descarté la sociedad, porque peligraba mi amistad. Hablé con varios amigos que se habrían metido conmigo, y les pareció bien a todos.
El barco es MIIIIIOOOOO

MI-TE-SOOOOOO-ROOOOO. Y punto final.
Todo el que quiera navegar sólo tiene que decirme cuándo y le doy las llaves, y se hace cargo de los gastos de esa navegación, que realmente le supone poca cosa, pero al final, son unos eurillos que siempre revierten en la seguridad del barco.
En resumen, el barco es mío (de uno), y me hago cargo de todos los gastos de mantenimiento habituales, para que el barco esté como yo quiero. Pero además, todo lo que entra como extra de aportaciones de los amigos, se destina a mejoras de confort y seguridad para que no tengamos problemas: seguro a todo riesgo, extras de seguridad, extras de electrónica, revisiones periódicas del motor por manos expertas (porque como lo toque yo...

), etc... Si yo decido que el walkie que se compra es color LILA, todos aceptan color lila. Si yo decido que las cortinas y tapicería se dejan como están, todos aceptan que se dejan como están.
Esto me ha dado la satisfacción de tener un barco a mi gusto, siempre a punto, bien cuidado, sin miedo a gastar más porque mis amigos pagan su parte de ese plus, y con el depósito siempre lleno (me lo llenan cada vez) y sin ninguna discusión. Tanto navegas, tanto pagas. Que no navegas, no pagas. Que nos vamos todos juntos: BIEN. Que te vas sólo unos días: BIEN. Que el año que viene no navegas y te alquilas otro barco: BIEN. Todo bien.
Esa ha sido mi solución. Cuando yo decida vender el barco, yo me lo guiso, yo me lo como, lo que invertí recuperaré si puedo, y los gastos los hemos pagado a escote, tanto más el que más ha navegado (o sea yo).
Amén.
Juanitu.
