Os cuento mi historia:
Empecé a fumar a los 13 años. Desde un principio fumaba musho, musho, muuuuusho
Intenté dejarlo en 1990 y lo más que conseguí fueron dos meses sin "catallo". Volví a mis 50 cigarrillos diarios (decía que no fumaba mientras dormía porque no había descubierto al forma).
El 5 de noviembre de 1994, sábado, me levanté, encendí mi primer cigarrillo del día. Dije. "mierda" y lo tiré al wc. Se acabó. No fue fácil, no.
Hace cinco años cogí un puro y mo lo fumé con mucho miedo de volver a caer, pero...
Desde entonces fumo puros (de uno a tres diarios) y ahora ¡POR FIN! disfruto del tabaco sin que esté enganchado a la nicotina de una forma obsesiva. Cuando puedo fumar, y me apetece, pues fumo. Y si no, pues nada.
Moraleja:
Si queréis dejar de fumar cigarrillos (a los que cada vez meten más mierda

) fumad puros (de los gordos). Son solo tabaco.
Eso si, lo mejor no fumar nada, pero... ¿a que se echa de menos en ciertas ocasiones?
