Por si a alguien le sirve mi experiencia, de hace ya años...
Yo era un fumador de casi 2 paquetes diarios de cigarrillos Habanos, mas en épocas de nervios...
Descubrí que el problema no era tanto la nicotina, cuyo "sindrome de abstinencia" es reletivamente controlable,

sino la
gestualidad:
- respiratoria: a veces una profunda calada nos tranquiliza o calma antes de un arrebato. La simple aspiración de aire, sin tabaco, causa el mismo efecto (¿algún cofrade sabe por qué?).
Incluso, en caso de sentir dicho "síndrome de abstinencia" (nos gusta exagerar

) una profunda inspiración puede aliviarlo muchísimo.
- socio laboral: hemos desarrollado gestos que sirven de pausa o que relacionamos con una tregua para reflexión, como sacar el cigarrillo del paquete o tomarlo del cenicero, dar una calada y dejarlo de nuevo...
Esto es algo que se hace aunque se esté en una viva discusión, y que es acepatado socialmente. Incluso es algo "cool".

Desde que no se puede fumar en las reuniones laborales, la gente no sabe que hacer con su lenguaje corporal. Algunos lo substituye por miradas períodicas (e innecesarias) a la blackberry...
Se repiten estos gestos tantas veces que nos condicionan como un tic y continuamente nos recuerdan e incitan a fumar.
Lo que nunca he comprendido es porqué, cuando ya lo has dejado, al cabo de dos años, por ejemplo, un dia, sin saber porqué, hay una situación que te provoca un intensisimo deseo de encender "solo uno"
Si conocer lo que hay, ayuda, pues que tengais suerte...