Bueno, lo que empezó como una queja en tono humorístico que reflejaba mi realidad, no tiene porque derivar en malos rollos. Seamos buenos chicos y moderemos el tono, que aquí nos leen muchos y no todos entienden los comentarios como forma de hacer reir al prójimo, si no como afrenta directamente. Ni todos tenemos el mismo sentido del humor ni somos capaces de seprar la paja del heno.

