Es que el de los gatos, algún filósofo y otros científicos y pensadores pueden provocar efectos secundarios de diversos tipos (como diría el prospecto de un medicamento).
Jaquecas, excitación, irritabilidad, hilaridad y estado catatónico profundo, según sujetos.
En mi caso creo que se dan todos de forma alternativa.
Luego cuando se asumen sus ideas, y se pueden comprobar experimentalmente sus teorías, tenemos la "cotidianeidad", y toda la tecnología aplicable que va surgiendo al efecto.
Voy tomando nota de algunas páginas y datos que aportaís, y así de paso ejercito alguna neurona.