Que desgraciados... nunca entenderé esa vena destructora y de fastidiar por fastidiar que tienen algunos de nuestros congéneres...
¿Por qué no se ceban con los que realmente lo merecen? Que vayan contra los corruptos, los que nos roban en la cara con trajes de lujo, con los que nos toman el pelo pagando nosotros, con los que viven a todo tren con nuestros impuestos, con ....
No sigo, que me enciendo y me echarán por decir lo que no se debe.
Es una impotencia tan grande, y tenemos las manos tan atadas...
Animo, es lo único que podemos decir, y de poco te sirve...