Yo había visto solo los interiores, y me dije ¿para qué quiero más?, al fin y al cabo, Bud Spencer es el doble de grande que yo.
Tu post me retrotrae casi 30 años, al cine parroquial. El próximo sábado por la tarde, veré la película, merendaré una hamburguesa, echaré unas partidas al como come en el mame y en casa a las diez!
