Bienvenido a la Taberna, Carlistillo.
Comparto lo que dicen los cofrades. Navego en solitario en un 80% de las veces. El barco es un first 25.7 (7,5 m) y a lo largo de estos años le he ido poniendo la maniobra reenviada a la bañera y pensada para manejarla con sólo dos manos. Muy util (diría que imprescindible) el piloto automatico, que facilita hacer las maniobras sin prisas, izado y arriado de las velas, poner o quitar rizos, mear, comer algo, etc....
En este negocio, como en tantos otros, la autonomia es fuente de responsabilidad pero también de bienestar. El mar se siente mas intensamente y uno va completamente relajado cuando el tiempo es bueno y cuando no, el miedo es mayor pero también la percepción de la naturaleza se interioriza más y por lo tanto es más intensa.
Cuando viene la señora a bordo el panorama pasa a ser

Si vienen amigos u otros invitados uno está más pendiente de ellos que de la navegación en si (no se vayan a marear, caerse al agua, romper algo, etc....). Bueno, navegar en solitario tiene su coste y su riesgo, pero al fin y al cabo la vida también lo tiene y aquí estamos. Saludos