Cójase un pedazo de tela plástica de gallinero, fórmese un cilindro con ella y cósanse las uniones laterales e inferior. El tamaño depende del volumen del macizo que desees fondear. En el fondo colóquense plomos usados para dar peso al invento.
A continuación y tomando la medida del cilindro gallineril hágase con tela plástica mosquitera y por el mismo procedimiento que la anterior una bolsa que encaje en la anterior.
Para que funcione el invento hay que llenar la bolsa de tela mosquitera con macizo finamente picado para que exhale un embriagador aroma que atraiga a todo pescado viviente.
La bolsa de tela gorda se cuelga con un cabo fino de la borda y se cierra por la parte superior con otro para evitar derrames.
Si la mar está quieta es conveniente "ximielgar" la bolsa de vez en cuando para esparcir el aroma.
Yo suelo dejar el macizo a una braza del fondo, aproximadamente.
Acordarse de vez en cuando de comprobar que sigue habiendo macizo ya que se suele disolver.
Saludos
