El documental menciona de pasada los laboratorios bacteriológicos abandonados.
En el centro del mar hay (o había) una isla que se llamaba Vozrozdenie, que en ruso significa "renacimiento". Era un laboratorio de armas biológicas especializado en ántrax.
Cuando la Unión Soviética se desmoronó, los rusos abandonaron el lugar llevándose tan solo lo puesto. Allí quedaron los edificios vacíos, los camiones abandonados y los laboratorios con todo su arsenal.
En agosto de 2.001, el presidente uzbeko (creo que se llama Islom Karimov) autorizó a un equipo de funcionarios americanos para que visitasen la isla. Descubrieron que alguien había estado allí antes que ellos y se había llevado gran parte del ántrax.
Informaciones sin confirmar aseguran que, cuando se analizó el ADN de las bacterias, descubrieron que pertenecían a la misma cepa que los propios americanos habían fabricado en su día.
Un mes después de esa visita el mundo tuvo otras cosas en qué pensar y perdí la pista de esa información. En todo caso, y por fortuna, no se ha vuelto a hablar del ántrax...
Lo raro es que estemos vivos.
