Gracias por la experiencia.
ENHORABUENA por mantener la calma, y por sentir que todo tenía solución aunque no diérais con ella de entrada.
Conocer estos casos nos pone sobre aviso a los demás. Gracias
Cuando la cosa se pone chunga, mi solución siempre ha sido rizar mayor a tope, enrollar el génova hasta dejarlo en casi en tormentín, y de inicio, dejar que el viento me lleve en rumbo abierto hacia donde el mar y viento ordenen. Luego, ya con algo de velocidad y estabilizada la situación, poco a poco se va jugando y pequeñas modificaciones para intentar corregir y arrumbar donde deseo.
Pero bueno, que queda muy bien decirlo desde la mesa del ordenador.
Julio Villar ya definió lo que somos tantos aficionados a veces en el capítulo MARINERO DE MIERDA

del libro Eh Petrel.
Hicisteis bien, actuásteis bien, y mantuvisteis la calma.
Todo perfecto.
