6 de enero a las 12'13 en plena Gran Via de Madrid (lo siento, no va de mar

). Vamos a tomar un café y pincho antes de continuar ruta.
Entramos en la casa del Jamón, está hasta arriba de gente, comprando cosas. guiris y locales. Está la zona de venta de embutidos, quesos y roscones, al fondo la barra de bar, bastante más despejada.
Esperamos y esperamos...
El camarero, con cara de pánfilo y muy pocas ganas de trabajar, pasa de largo una vez... y otra... y otra... y otra más...
Hay hambrecilla pero sobre todo pocas ganas que nos tomen el pelo, así que, nos vamos al siguiente bar.
¡Qué buena elección! El pinchito de tortilla de muerte, el café en su punto, el camarero amabilísimo, hasta ojeamos un poco el periódico.
Toca pagar..
.
OH MIERDA.... ¡¡¡¡EL BOLSO!!! ¿DONDE ESTÁ MI BOLSO????



Y de repente recuerdo:
ME LO HE DEJADO EN EL OTRO BAR, ENCAJADO EN LA BARRA, en el hueco de debajo!!!!
Salgo corriendo como alma que lleva el diablo, entro como una exhalación en la jamonería esa, me mira la gente como os podéis imaginar, un tendero dice "alaaa que prisas"... voy directa al fondo, el lugar donde estábamos está vacío, hay un hueco... igual de vacío que donde había dejado mi bolso!!!

(no hay emoticón de echarse a llorar????)
Le pregunto al camarero (sí, el mismo que pasaba antes) y me dice que no con la cabeza. Yo ya no se si gritar, llorar o qué...
En eso le veo que echa la mano atrás y ¡¡¡¡MI BOLSO!!!!
Y a la vez me señala a una señora, de unos 70 y pico, bajita, con un aspecto de lo más humilde, y me dice "ha sido ella"
Pues sí, la buena señora me explicó con una carita de buena que para qué, cómo vio el bolso, a uno de la barra mirándolo con deseo, que no había nadie cerca... y se lo dio al camarero.
No sabía si comérmela a besos o llevármela de llavero!!!
No había gran cosa dentro, aparte de la gran faena de los documentos y las tarjetas, pero el bolso en si, es de las poquísimas cosas que conservo de mi madre, y perderlo hubiera sido de esas cosas que no hay dinero que lo pague.
La buena señora no quería nada, por mucho que insistí, vi que estaba comprando un Roscón de Reyes, y casi me tengo que pelear con ella para pagárselo, y ya digo, no se les veía (luego apareció el marido) que les sobrase nada en la vida, sino todo lo contrario.
Cuando se va, me dice la dependienta que me cobró el Roscón "Desde luego que esto aquí no se ve mucho... vaya suerte has tenido"
Me fui temblando del susto, y poco a poco dándome cuenta que siendo el día de Reyes, realmente ME HABÍA TOCADO LA LOTERÍA DEL NIÑO!!!!
Todavía
hay gente SUPER BUENA Y HONRADA por el mundo... ¡¡¡qué maravilla!!!
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Pero, sabéis de todo esto lo que más rabia me da??? Que todos estemos de acuerdo en ello, que nos llame la atención y sea tan poco normal descubrir la HONRADEZ de personas anónimas.
Yo estoy encantada y feliz, pero a la vez, me queda este sentimiento un tanto amargo... ¿Tan desgraciados somos los seres humanos que un acto así sea lo RARO?????
(Siento el tocho...)