Corregidme si me equivoco, pero cuando respiramos bajo el agua con botellas y regulador, tampoco nos entra el aire con una presión aterradora ni es dicha presión la que expande nuestros pulmones. Ayuda, eso sí, y bastante; pero creo que a un metro o incluso dos de profundidad, nuestro diafragma es capaz de expandir nuestro tórax, si el tubo por donde nos llega el aire es lo suficientemente ancho.
Hace un tiempo pergeñé un ingenio similar al propuesto, pero que incluía unas válvulas anti-retorno que forzaban el flujo del aire sólo en sentido descendente, con lo que el tubo nunca se llenaba de aire viciado. Lo que pasa es que usé válvulas de silicona y se fueron al carajo en la primera inmersión.
Pero usando otras más robustas funciona seguro.