Cita:
Originalmente publicado por carlos g.
Precisamente cuando me dicen que hay tiburones es cuando procuro no meterme y si me lo dicen estando dentro, no te digo lo que tardo en estar en la escalerilla de subida.
Yo soy mas bien de snorkel y de ver el mundo encima de una cubierta, no he tenido nunca nadie que me enseñe a pasar del snorkel a la botella, (eso va por ti KIVUCA si lo lees, osea que espabila con el tema LOS ROQUES) eso si el espectaculo fue mayusculo cuando a una millas de Gran Cayman, fondee mi velero recien adquirido y el ilustrado y no menos deseoso de venderme su barco, armador me conmino a sumergirme apenas dos metros con algo de pescado enlatado de la peor calidad, para contemplar un espectaculo del que habia oido hablar .
http://www.youtube.com/watch?v=3G1aKLCXyEM
LAS MANTAS RAYAS COMIENDO DE LA MANO DE TURISTAS, aqui os pongo un video del que logicamente no soy autor.
Cuando yo fui no habia practicamente nadie pero a la vista esta que depende de la epoca vacacional, esto parece la entrada a las rebajas, cosa por cierto que las mantas-rayas agradecen en forma de comida gratis.
AHORA TE TOCA A TI COFRADA ORIUNDA DE NC
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Te voy a contar de tiburones... en NC viven a sus anchas, los hay de muchas especies, pero los grandes no pasan al interior de la barrera de coral.
Por lo tanto es más o menos seguro.
Lo peligroso es estar pescando y llevar encima los pescados que van dejando sangre. Ahí es cuando hay accidentes.
Yo solía hacer inmersiones con unos amigos que tenian (o tienen) un club. El Amedée Diving. En todas las inmersiones se acercaban tiburones curiosos, pero si vas con aletas, botellas... eres más grande que ellos y se asustan y se van.
Voy a lo que quería contarte, decidieron dar de comer a los tiburones, esto ya se hacía en otros sitios y quisieron probar.
Impresionante, el barco nos dejó justo encima de donde el arrecife empieza la caída hacia el gran azul , y allí nos situamos, a unos 15 m. de profundidad. En grandes bolsas de plástico llevábamos cabezas y trozos de pescados grandes. Los jefes (yo no!!!) colocaron esos pedazos en la punta de flechas de pesca i se situaron justo en el borde de la fosa de los tiburones. Empezaron a subir desde el fondo azul decenas de tiburones, muy rápido, directos a la comida que se les ofrecía, arrancándola en un segundo y acercándose a los humanos para ver si también éramos comida.
Debo decir que a pesar del susto ya que me pegué la espalda a las rocas y corales y me quedé inmóvil, con la flecha en mi mano a modo de defensa, fue el mejor espectáculo que he visto en mi vida.
Lo repitieron varias veces, pero los bichos empezaron a acercarse demasiado a la gente y era demasiado peligroso y dejaron de hacerlo.