No creo en las superticiones, porque trae mala suerte.
¡Pero de verdad aún hay quien cree en etas cosas.
Tomad unas cervezas y no tengais problema en cambiar el nombre del barco mil veces.
Lo que de verdad es mala suerte, es navegar con un nombre en el barco que no te gusta, por el hecho de creer en cosas raras.


