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Antiguo 08-09-2007, 11:59
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Capitán pirata
 
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Predeterminado Re: ¿Alguien ha escuchado los cantos de las sirenas?

Gracias a los que aportan tan buen humor al tema, pero lo que os he preguntado lo he hecho con toda seriedad.

De todas maneras con las confirmaciones que ya me habeis dado he de deciros que eso mismo es lo que yo pensé y como prueba de ello hago un copi pego de lo que escribí en otro foro cuando ocurrió mi primera experiencia y desde entonces siempre he deseado saber si a mas personas les había ocurrido lo mismo:

Todos los años hacemos una travesía "solo chicos" y ese año decidimos ir a Cerdeña.

Nuestro puerto de salida Denia, el de destino alguna marina de las muchas de las Bocas de Bonifacio en la isla de Cerdeña.

Para ponerle emoción y emulando a Escora trataré de contarlo en varios capítulos.

Hoy os contaré el trayecto Denia - Mahon. Salimos amaneciendo del puerto de Denia los 4 jinetes del Eva, es decir, mi amigo Rafa "el canario", el Mochuelocanduterio, mi hijo mayor David y el que suscribe. Nos separaban de Mahón 212 millas y estimamos llegar a Mahón en unas 34 horas de navegación. Todo iba estupendo, los curris funcionaban a tope (cosa rara, jajajaja) y teniendo Porto Petro por el través de babor, decidimos quitar los curris ya que habiamos pescado tres llampugas y dos atunes pequeños.

La buena comida y el vinito hacian unas sobremesas estupendas y mientra Eva navegaba muy bien con un viento fuerza 4 y con el motor a 1.000 vueltas por eso de avanzar más y poder llevar nevera y otros utensilios electricos prendidos.

En el canal de Menorca (para que no lo pregunteis, el mar existente entre las islas de Mallorca y Menorca) el viento arreció hasta llegar a fuerza 6 con rachas de 7 y seguía arreciando cuando estabamos a tan sólo 25 millas de Mahón.

La ley de Murfi funcionó como no podía ser menos y en momento tan maravilloso hizo que el motor se parase y con fuerza 7 por la amura de estribor, anocheciendo y desconociendo la entrada a Mahón, después de dos horas intentando arrancar el motor de los co...., optamos por avisar a Salvamar para que nos remolcase hasta Mahón. Pero Murfi es la os..... y resultó que el remolcador con base en dicho puerto estaba llegando al puerto de Alcudia para entrar en reparaciones.

Al cabo de dos horitas de na, Salvamar de Palma nos comunica que si nos interesaba ir a Alcudia en vez de Mahón, pués que vendrían a nuestro encuentro.

La broma es que Alcudia estaba a 42 millas hacia atrás de dónde nosotros estabamos en esos momentos, pero ¡que remedio!, así que viramos 120 grados a babor y fuimos a vela al encuentro del remolcador. A pesar de tener olas en esos momentos de 4 ó 5 metros, el mar y el viento lo recibiamos por la aleta de estribor y la navegación era bastante cómoda.

Por fín nos encontramos con el remolcador y con ciertas dificultades nos largó un remolque que hicimos firme en una de las cornamusas de proa y en la base del palo mayor.

Claro como tenían prisa, pues nos remolcaban a 12 nudos lo que provocaba que Eva diese unos bandazos impresionantes. El mochu se enganchó a la radio y no sé lo que les diría de su padre y madre que por fín nos llevaron a velocidad de velero, a 7 nudos que ya está bien. En uno de los bandazos, el que suscribe, o sea yo, osea vuesto Nunki, salió disparado de la mesa de cartas contra la cocina, aterrizando sobre la madera con la parte mas noble del ser humano, el culo, poniendose el mismo de un color negruzco morado toda la parte que va desde las caderas hasta la mitad de los muslos de ambas piernas.

Mañana os contaré como fué la entrada en el puerto de Alcudia y la cara del médico cuando al día siguiente fuimos mi hijo y yo a atendernos de nuestras dolencias.





El caso es que al día siguiente fuimos mi hijo y yo al médico, yo por mi moratón espectacular y mi hijo por un problemilla con el miembro, no sé que haría o con que se lo hizo, pero aquello parecía una botella de Coca Cola familiar con un clavel en la punta.

Cuando nos atendió el médico, una dostora para mas inri, le dijimos que los dos eramos pacientes y después de una leve discusión, convencí a mi hijo para que fuese el primero en "exponer" su problema. Risitas contenidas, y la solución una pomada para bajar la cosa.

A continuación le expongo los hechos y me pide que me baje los pantalones. Cuando me vió, dio un salto para atrás y exclamó algo así como..¡¡¡ ostías !!! ¡¡ en mi vida nunca había visto nada igual !!! sonrrojos, más risitas y cuando nos estaba haciendo las recetas, nos dijo la doctora, ....y dice que todo esto ha sucedido en un barco? pués dígame cuál es para ni acercarme a él.

Os podeis imaginar el cachondeo que se armó cuando volvimos a Eva con el resto de cabronazos de la tripulación.

Con Eva ya reparada y con día hermosisímo, largamos amarras rumbo a Mahón, dónde llegamos sin problemas. Decidimos pasar noche alli y darnos un auténtico atracon de chuletones de buey y vino, mucho vino.

A las dos de la madrugada, escuchamos el parte meteorológico que dan por la radio VHF y nos pusimos a interpretarlo. El parte en verdad decía en la previsión de próximas horas que el viento arreciaría hasta fuerza 6 y posteriormente a 7 u 8 con componente Noroeste y otras cuantas lindezas de la lmisma naturaleza, pero nuestra interpretación fué que a veces aciertan y a veces no, que si el temporal realmente se presentaban lo cogeriamos por la popa, que si son galgos, que si son podencos, que sirveme otro vino, que si fulano es un cagao, que si pin que sipan, largamos amarras a las 3,15 horas rumbo al Norte de Cerdeña.

Las primeras 30 millas fueron fenomenales, pero a partir de ese momento el viento roló, empezó a arreciar y en poco más de media hora, se metio un temporal con vientos de fuerza 8 constante y rachas de 9 y 10. La mar se empezó a formar y teniamos olas de 6 m., olas rompientes de viento, olas montadas unas encima de otras, vamos, pa cagarse por las pencas, cosa que hicimos todos ya que adema´s la dirección del viento y la mar nos imposibilitaba volver. Resultado, se acabaron las risas, los vinos, solo se oía el helador silbido del viento en los obenques y las botavaras, rociones a doquier, todos con trajes de agua y un cielo estrellado con una luna hermosisima alumbrandonos en ese panorama tan aterrador. Por delante 35 horas de navegación.

Al rato, una vez asumida la situación, decidimos variar nuestro rumbo y diriguirnos a la Marina de Oristano, situada el el golfo del mismo nombre situado mas o menos a la mitad de la costa oeste de Cerdeña.

Os gusta? pués mañana más.

Conseguirá Eva y sus cuatro jinetes llegar a destino????

Hundirán con los curris algún submarino nuclear de la base de la OTAN????

Mañana, a la misma hora, siguiente capítulo de "EVA la intrepida del Mediterraneo"




Bueno pues ahí va el tercer y último capítulo de esta travesía.Sobre esta parte ya escribí algo en marinosymarineros, muy al principio de mi participación, así que no salga nadie diciendo que repito cuentos, Eh!

Una vez pasado el bulto que teniamos en la garganta (¿qué sería?) y ya mas serenos, nos organizamos en turnos de a 2 y de una duración de 2 horas. El radar lo apagamos ya que con esa mar todo eran falsos ecos de las olas y además no habia absolutamente nadie.

El piloto estaba a ratos ya que a veces las maniobras para tomar bien las montañas de agua embravecidas que se nos venian encima exigían gobernar a mano.

Se extremaron las medidas de seguridad y quedó prohibido estar en la bañera sin los correspondientes arneses de seguridad, el barco se llevaba totalmente cerrado para evitar una posible inundación en caso de embarcar alguna ola, y todos los grifos de fondo, a excepción de la refrigeración del motor, tambien se cerraron.

Arriamos todas las velas dejando solamente unos 3 m2. de génova que hacia de tormentín y llevamos arrancado el motor a a.1.500 vueltas para no quedarnos sin arrancada en ningún momento.

En estas condiciones haciamos 8 millas/hora. Por supuesto nada de comer ni beber ya que la vomitona era segura.

Así esperamos el nuevo amanecer con la esperanza de que el nuevo día apaciguara la mar. Esto no sucedió, por el contrario arreciaba el viento y las olas se montaban unas encima de otras. Al menos la temperatura era buena y la visibilidad también. El barco aguantaba el temporal muy bien y eso nos tranquilizaba.

Al atardecer habiamos pasado la mitad del camino, y era necesaria rellenar de gasoil el deposito del barco. Teniamos 180 litros de reserva en bidones de 30 litros bien amarrados al pie del palo mayor. Con semejante mar, decidimos no mover los bidones, y no rellenar por la toma de gasoil de cubierta, sino que desmontanos la cama del camarote de estribor y abrimos el registro del depósito metiendo una manguera desde los bidones directamente al depósito, evitando así la posible entrada de agua al tanque.

Ya de noche, vimos por la proa unas boyas luminosas con señales intermitentes de color amarillo. Comprobando en la carta, estaban marcadas una alineación de boyas, pero no sabiamos que querían decir, ya que era una carta alemana (sólo ibamos preparados para la parte norte de Cerdeña) y no disponiamos de cartas de detalle.

Cada vez que tenmos dudas en que hacer, se convoca una reunión de tripulantes para ver si a alguien se le ocurre una buena idea o bien alguno podría hacer alguna sugenrencia sobre que hacer: dejarla a babor, dejarla a estribor o pasarla por la quilla. Decidimos dejarla por estribor y pasarla a unos doscientos metros de distancia, ya que con ese oleaje, la boya se vé sólo cuando estás en la cresta de la ola y en ese instante la boya se encuentra en igual situación.

Al cabo de dos horas, seguiamos sin pasasr la boya, por lo que decidimos ir proa a ella para luego caer a estribor y pasarla. Benja llevaba el timón y yo coguí el visor nocturno, y cuando estábamos a unos 200 m. le grité asustado, ¡¡ vira a babor, vira a babor!! ¡¡vamos a abordar una estructura metálica!!

Os podeís imaginar que el resto de la tripu salío a toda leche a ver que coño pasaba. La cosa quedó en que yo estaba gilipollas y veía visiones, que lo que ocurria es que la boya se habría librado de su amarre al muerto por la fuerza del temporal y estaba a la deriva. Ya sabeis, tres contra uno, mier.....pa ca uno.

Así se quedó la cosa y ya con un cansancio considerable, espezamos a oir como música y canticos, la sensación era de estarse volviendo un poco majara. Después sobre este asunto pensé que seguramente los famosos cánticos de sirenas de los cuentos de marineros, se debian a esta cirsunstancia, el cansancio, la falta de dormir y seguramente a una ración de rom mayor de lo habitual.

Sobre las 10 de la mañana siguiente divisamos por fin la costa de Cerdeña y cuando estabamos a unas 20 millas de destino, dos cazas a toda pastilla nos dieron cuatro pasadas a muy baja altura con ruido ensordecedor. Mi amigo el canario, que tiene unos egss como el caballo de Esparteros, sólo le acojonan los polis y por tanto este suceso le puso muy nervioso, nos hizo conectar la radio y ponernos a la escucha en el canal 16 por si nos querían decir algo.

En estas circunstancias llegamos a la bahía de Oristano y una vez a resguardo, la mar se hizo mucho mas navegable y sobre las 15 horas llegamos a puerto.

La gente quedó asombrada de como unos locos españoles llegaban con semejante temporal y esas cosas.

Allí comentanos nuestras aventuras a otros barcos vecinos de pantalán y un francés que navega sólo nos aclaró el enigma de las boyas luminosas intermitentes que vimos, "delimitaban el campo de maniobras de los submarinos nucleares de la OTAN", osea, que la estructura de hierro que yo ví con el visor nocturno noera sino la torreta de un submarino, que seguramente salío a superficie al notar un plomazo de los curris del Benja y no hacía sino huir de nosotros, no era una boya a la deriva, no, era un submarino.

Colorín colorado, este cuento se ha acabado.



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