bufff.... esto me recuerda discusiones de otras épocas. Y no estábamos en crisis.
1- Internet no tiene la culpa de nada. Internet es un medio que en cierta manera facilita la transmisión de documentos digitales. Igual que se pudieron bajar esos PDFs de Internet, se podían haber pasado igualmente grabados en un CD o en un pendrive.
2- Imagino que la parte que te pertocaba de honorarios la cobraste igual, independientemente de los resultados editoriales. Lo digo para que los implicados en la "piratería" de esa publicación tengan al menos la conciencia tranquila en cuanto a la directa repercusión que su "felonía" pudo tener sobre tu persona . Por tanto el agravio es más hacia la editorial que hacia el periodista/creativo.
3- Si no recuerdo mal, igual que en el caso del "Samba" que he mencionado antes, estamos hablando de un monográfico que primero se entrego por capítulos dentro de la publicación mensual. Por tanto, en principio, ya estaba amortizada.
4- Esta recopilación como dices se regalaba. Las editoriales no "regalan" nada. Con el "regalo" buscan:
a- Fidelizar a los lectores habituales.
b- Intentar captar nuevos lectores.
c- Soporte para incluir nuevos espacios publicitarios que rebajen los costes de producción o incluso nuevos beneficios.
5- Sabiendo que el plazo de retorno de las inversiones en este tipo de productos es muy corto y no queriendo ser ajenos a la actualidad, hubiera sido mucho más sensato (por decirlo de alguna manera), colgar la propia editorial dicho PDF (y en mejor calidad) en su misma web, con un coste 0. Hubieran ganado visitas de su web (que siempre se pueden aprovechar para otros fines) y hubieran podido controlar mejor el número de descargas. Lo cual les hubiera permitido además, justificar una mayor difusión de los espacios publicitarios delante de los "paganos" (clientes publicitados).
6- Colgar PDFs en la red, no es "Internet". Internet es un medio que tiene sus propios recursos de exposición de contenidos y mecanismos de financiación. Y mucho más si encima participa de un proceso híbrido papel/web que pueden complementarse, retroalimentarse, compartir gastos y aumentar beneficios. Y rizando el rizo, en base a ello se podría haber creado un nuevo producto con una inversión mínima que se pudiera consultar vía smartphone.
7- .... te aseguro que le podría dar muchas más vueltas a esta tortilla.
Esto de que "Internet es la muerte del papel" y un tremendo agravío a los derechos intelectuales de sus creadores y del © es de risa.
Las revistas, los libros, los LPs... siempre se han podido también dejar. Nadie te garantiza que un mismo libro una vez comprado no lo vayan a leer muchos más lectores que el que lo compró. Y nadie se rasgaba las vestiduras ni ponía en duda que un buen producto editorial fuera un mal negocio.
"Si no puedes con tu enemigo, únete a él". Las editoriales que no sepan adecuarse al presente, que no sepan encontrar las fórmulas adecuadas para su encaje con Internet (y las hay) están condenadas a ser "objeto de deseo" y beneficio de la SGAE.... hasta que cierren.
Igual que en muchos otros campos empresariales, el mundo editorial debe de reciclarse. Ese formato de ser sólo "soporte publicitario" está obsoleto (y más en tiempos de crisis como el actual). Deben de volver los principios de primar la calidad de los contenidos que exponen y pensar en el lector al que van dirigidos. No sólo a los intereses de quien se publicitan en ellos.
Y han de ser conscientes de que en el fondo, tienen la sarten por el mango. Tienen los contenidos y son quienes generan de nuevos. Internet, papel... sólo son medios para exponerlos.
Hay que saber utilizar Internet. Para la difusión de contenidos, para crear "comunidad", para fidelizar, para publicitar...
Y las auténticas "mafias" del mundo editorial como son las distribuidoras o las agencias de control de difusión (que me recuerdan actualmente muchas veces a las agencias de calificación de la deuda en muchos de sus procederes) tipo OJD, y que tanto daño han hecho y tanto han encarecido los precios finales... nadie les dice nada.
Y ciertamente, los usuarios (los lectores) y los creadores de contenidos también tenemos nuestro papel en este proceso si queremos que esa "calidad" de contenidos sea una realidad y se mantenga ... pero ya me estoy alargando demasiado.
Sorry por el rollo.
