Enhorabuena pareja, enganchado por el agradable relato del salto al Caribe, a pesar de la hora, no he podido dejarlo para mañana. Con los diente largos, corroido por la sana envidia, voy a pasar un Kleenex por el teclado que lo tengo perdidito de babas y me voy a la cama.
Mis mejores deseos para el resto de la travesia y que seguire atento a la siguiente entrega.
Gracias y buenos vientos.


Jose Carlos.