Triste que algo naútico desaparezca. Triste y significativo que la viabilidad de la editorial no pase por salvar esas revistas. Eso apunta que no eran buenas, que no interesaban.
Si otras revistas se salvan o pudieran salvarse está claro que sobran las discusiones sobre internet, la IP y estas revistas. No he visto grandes intercambios de ficheros sobre artículos de estas revistas. Cuando alguien quiere información sobre una prueba de un barco sabe dónde buscar y dónde no.
Quizás lo mejor que puede pasar es que de sus cenizas se cree algo interesante, que motive y que genere negocio. Algo como la taberna, digital, interesante y práctico. Pero mucho más ordenado. Un poquito más caro, pero poco. Que el trabajo de los redactores lo paguen los anunciantes pero sin chantajes ni servidumbres.
Condolencias a los afectados. Animo


