Pues efectivamente una verguenza, pero pasa con nosotros mismos, no hay que esperar a que llegue un transeunte, concesiones para uso publico sin animo de lucro de la que se lucran las juntas y presidentes y en las que se vulneran derechos fundamentales como los de arribada forzosa y si no que alguien entre de arribada forzosa en Ibiza ¡hay que ir con el abogado a cuestas!
