MMMM un hilo muy "peligroso" este que propones Carlos.
Yo lo hice el año pasado y saqué varias conclusiones...
La meteo está cambiando, de eso no hay duda. La temporada de salida de Canarias ya no es la que, frecuentemente, era. En Noviembre del 2010, por ejemplo, y era a finales, tuvieron que cerrar los colegios para evitar males mayores pues los vientos llegaron a alcanzar 192 km/h...de dirección SW!!! Esto es, justo lo contrario de lo que debería ser. Pasada la borrasca en cuestión, entró otra. Las sillas de la piscina del nautico ya no salían volando como con la anterior, pero seguía lloviendo y los ánimos empezaban a crisparse. Aprovechamos una mini ventana para entre la segunda y tercera borrasca "hacer sur" cuanto pudieramos y alejarnos de los coletazos de la tercera. Llegamos así a Mindelo en Cabo Verde, pues combinamos en algunas ocasiones motor y vela y convenía repostar...
Hacer escala en Cabo Verde me parece muy positivo. Es "empezar a degustar" el Trópico de alguna manera. Sus calles de arena, la alegría de sus chavales jugando al balón, la inevitable picaresca de los muchachos que pululan por los embarcaderos, el peucliar "proceso de achatarramiento" que llevan a cabo con los buques en la misma bahía de acceso y el recuerdo de las melodías de Cesárea Evora al dejar sus tierras son recuerdos difíciles de olvidar. Así que, si no llevamos prisa, es una escala que propongo sin duda.
No comprar de ninguna manera la cerveza de Cabo Verde! es peor que beber aguarrás!!!. Eso sí, para los fumadores, es el momento de llenar el barco de cartones
Además, tiene como digo una ventaja añadida. Ya estamos, desde el principio, en una latitud muy "sureña", que nos ¿garantiza? una travesía hasta Martinica (en mi caso) bastante tranquila y agradable.
Al llegar al Caribe, se debe intentar arribar a una isla "sin problemas", esto es, sin muchos requisitos burocráticos. Martinica en ese aspecto es ideal. Basta con llevar el formulario de entrada rellenado (que se puede bajar desde internet) y presentar los pasaportes desde lejos. No hace falta más.
Si queremos fondear sin prisas ni plazos ni costes, tenemos donde elegir en abundancia. Lo mismo que si queremos disfrutar la vida a todo lujo o promediar ambos extremos.
Paso el testigo al siguiente para evitar "tocho" excesivo...

para todos,
Mariner