Hostias, felicidades y muchas. Imagino que tiene que ser brutal la sensación por un lado de sentir que te falta algo, que has "traicionado" a un viejo amigo, un vacío que no puedes rellenar ni con otros barcos.
Y de golpe la solución a tu problema, te vuelves a reencontrar con tu amigo del alma. Sin esperarlo. Sin buscarlo. Por una confabulación que no controlas te lo vuelven a poner a tu alcance y tienes la oportunidad de reparar todos tus males.
Que tranquilidad tiene que entrarte cuando ves que tienes otra oportunidad de volver a ser feliz, porque algo te faltaba para serlo y seguro que te costaba reconocerlo, porque duele, duele y mucho.
Eso es un buen amigo y no lo que corre hoy en dia por muchas partes.
Enhorabuena, me alegro por tí y por tu barco, que al fin liberarás de sus ataduras.
Sí señor hay que brindar





:brin dis:
