Caramba, recuerdo este hilo y lo que en su día no sé porqué no respondí.
A los "compromisos" esos ineludibles que no te queda más remedio que embarcar, se les saca una tarde con bajamar del Rio Pîedras cuando sople el foreño, luego, uan vez uera del río, a doce nudos te pones que el viento y la ola entre por la amura y a levantar agua y a menear el barco. Lo malo es que le guste, pero la experiencia es que no suelen volver. Siempre les digo dos cosas:
1ª) Una mano es para el barco, la otra para la cerveza..
2ª) Se vomita para afuera, cada uno recoge sus vómitos.
No me da mal resultado.
