Buenos dias a todos...

Ya me estrené con un

y la mejor compañia

Lo he pasado muy bien.
Solo nos falló el viento que, en vista que Salva no podía venir, se quedó con el para hacerle compañia.
Solo puedo decir que mi experiencia ha sido muy positiva, gracias a la magnífica compañia y que pusimos ganas para encontrar el modo de emplear el tiempo y el barco en algo útil.
Krank: Un Krac en la intendencia. Sus crusanitos, café y esos mejillones que mi cuerpo no podia aceptar devido a mi patético estado, fueron de primera. Siempre dispuesto a enseñar lo que sabe y buen conversador.
Pompilo: El y su reportage gráfico va ha ser de lo mas esperado en este hilo en los próximos dias. Buen conversador y con enormes ganas de aprender.
MAG-1: Su entrada en el puerto de Vilaova ya casi sin luz fué de experto timonel. Hombre tranquilo y afable, cualidades que cuando un dia se estropea por incomparecencia de viento, són muy apreciables.
Euskal: Aportó seguridad, experiencia y buena conversación. Ya que no habia viento y sus manos no eran precisas en el timón, las mantuvo ocupadas en los crisanitos una y la otra en las cervecitas. En puerto le observé un ligero desvío de su mirada que no podia apartar de esos barcos que tanto sufrían por estar amarrados y no poder navegar.
Gerard: Apasionado hombre de "terra ferma" que demostró que no hace ninguna falta los títulos para ser un buen marinero. Solo experiencia y ganas de navegar. Seguro que impulsará más de una salida en este hilo para poder atraer a su Almiranta y su pequeña hija hacia el mar con el resto de amigos foreros.
Brigadier Valdes: Mis sinceros

por tus enseñanzas. Aportaste mucho saber, compartiste tus experiencias y nunca dejaste de dar pequeños pero muuyy útiles consejos a todos. Tu paciencia con los más inexpertos tampoco és de desdeñar. Como te dije, haces honor al nombre.
Grumet del Pla: Por supuesto, yo hice honor a mi Nik. Me estrené en un barco y claro, sufrí los imponderables. En una hora ya estaba sacando por la borda mi desayuno, el café y algo de la cena del dia anterior. Una vez recuperado (nunca agradeceré suficiente que mis compañeros no me echaran a mí también por la borda) me puse al timón y a los pocos minutos el barco me enseñó que es lo que puede pasar si no sabes lo que haces.
Sin apenas viento me hizo un viraje de casi 180º

y yo aún me preguntaba que que és lo que había pasado (un golpe de viento, una camarera trabajando en mis bajos con rocas bajo la quilla, un iceberg, un pulpo que manipulaba el timón...) Aún así a la vuelta esos incosciencientes pero valientes marinos me permitieron coger de nuevo el timón (esta vez se aseguraron de que Eolo ya se habia ido a casa definitivamente) y llegué a puerto sin incidentes.
No hay mucho que contar de ese día. Imperdonable que no aprovecháramos los mejillones de Krank, que espero que otro día se anime a traerlos. Yo, con o sin mareo, no los perdonaré más.
Por lo demás, invertimos la tarde para hacer prácticas de entrada y salida a puerto, desatraque, amarre y ciabogas bajo los expertos consejos y supervisión del Brigadier.
Un abrazo a todos y otra birrila
