estoy de acuerdo con todos y creo que todos tenemos razón y supongo que esto es debido a que el destino o nuestra pericia no es tan extraordinario como el de aquellos que están dispuestos a realizar logros de semejante envergadura. desde luego que no dejaría a mis hijos hacer algo parecido... a no ser que entendiense que posee un don especial, un don imparable que supongo que es lo que les pasa a los padres que descruben los "poderes" de sus hijos, atletas, intelectuales, músicos...en cuanto a los organísmos...bueno quizás hayan hecho lo adecuado porque las normas deben escribirse para la generalidad y no para las excepciones.
un brindis por todos los cofrades y sus diversas opiniones
