Esto me recuerda una experiencia personal de la que afortunadamente no hay testimonio gráfico...
Hace unos años, y tras la ingesta de unas setas mmmmdigamos "raras", estuve casi media hora mirando la luna, que estaba Llena, y ciertamente luminosa. No le podía quitar los ojos de encima (no sé si por las setas, o porque estaba realmente seductora), pero lo cierto es que la sensación era tremenda! Una gozada. Cuantísima luz!
El "momento potochóp" llegó cuando un amigo me hizo ver que la luna llena estaba justamente a mi espalda, y lo que yo miraba con tanto arrobamiento era una farola....
Bien...pues eso.
No es tan poético como la colección de fotos del post....pero como ya me conocéis, y no me importa hacer el ridículo, os lo cuento, y así nos alegramos un poco la tarde

Embat