Minutos después del impacto, el barco marcaba en el AIS 6 nudos de velocidad. El segundo del puerto de Livorno se lo hizo notar al comandante del puerto, el afamado Falco:
-¿Qué le pasa a ése... va a seis nudos?
(Declaración de Falco atribuyendo la "heroicidad" a su segundo)
El barco, pues, tenía arrancada. Pudo maniobrar.
Demasiadas declaraciones confusas, demasiados intereses, pocos hechos.
Unas

para todos.