No se me había ocurrido esa opción, más que nada porque no pensé que hubiera escuelas que se arriesgaran a eso sin hacerme el test del náufrago (soltarme en medio del Atlántico con un tronco y una navaja y, si vuelve, es que sabe).
No conozco muchas escuelas de vela, pero puede que en los próximos días haga un pequeño sondeo para contemplar esta opción, porque puede ser un magnífico plan B si la idea del barco propio, por lo que fuera, no saliera adelante.
Mil gracias.