Hola Cofrades, decir que he conocido personalmente a Laura en su estancia en Gran Canaria, y me sorprendió su madurez con sus 15 años de aquel entonces. Jamás estuvo durante la navegación abandonada a su suerte, y recibió asistencia formativa y familiar directa en todo momento. No es que esté fomentando el ejercicio de irresponsabilidades por parte de menores, pero estas excepciones son las que precisamente confirman la regla. Personajes singulares como ella no nacen a diario, y hay que darles la oportunidad de desarrollar sus cualidades peculiares.

